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LOS HIJOS DEL DIVORCIO

La cifra de divorcios aumenta anualmente y ante ello una de nuestras preocupaciones principales como padres y profesionales es el tema de los hijos e hijas ante el divorcio. ¿Cómo se sienten ante la separación de sus padres? ¿Somos los adultos conscientes de la situación que están viviendo nuestros hijos/a? ¿Nos comportamos como adultos ante el divorcio?

LOS HIJOS DEL DIVORCIOPensemos en los momentos de compartir la custodia, en el tiempo que permanecemos con nuestros hijos los días que “nos tocan”. Algunos niños sufren verdaderas odiseas en los momentos en que el padre va a recogerlos y se encuentran con discusiones, insultos, malas caras, retrasos en el retorno a casas y un sinfín de cosas. Otros deben ver a sus padres en escasas ocasiones, por un tiempo mínimo y en lugares neutrales como son los puntos de encuentro. Ante ello podemos pensar ¿estamos siendo un buen modelo a seguir por nuestros hijos e hijas?

¿Cómo se sienten nuestros hijos? ¿Se lo ha preguntado alguien? A veces los padres estamos más preocupados por los trámites, la separación de bienes o incluso esa otra persona que se ha entrometido en nuestras vidas causando la ruptura familiar que por lo el bien más preciado que tenemos. Sin quitar importancia a lo anterior, deberíamos preguntarnos ¿y nuestros hijos, cómo están.

Probemos a ponernos por un día las gafas con las que nuestros hijos ven la situación. Sentémonos a pensar por unos instantes qué se ve a través de esas gafas, en esa postura de niños. Para que nos hagamos una idea de las emociones de los menores veamos algunos de los efectos del divorcio según edades:

De tres a cinco años:

  • Tiene un pensamiento mágico e imaginario y pueden creerse culpables de la separación, atribuyéndola a que ellos no han hecho la tarea o no han comido.
  • Temen quedarse solos al pensar “si mi padre se ha ido de casa y mi madre también se va ¿quién cuidará de mí?

De 6 a 12 años (es quizá la edad más difícil):

  • Se dan cuenta de que  hay problemas  en casa.
  • No comprenden bien las causas de la separación porque su mente de niños no alcanza a comprender los motivos de adultos.
  • Viven con la ilusión de que los padres puedan volver a juntarse. Una palabra agradable para ellos puede ser signo de reconciliación.

En la adolescencia:

  • Pueden sentir miedo, soledad, tristeza.
  • Se pueden ver como culpables por su mala conducta.
  • Llegan a dudar de su habilidad para tener una pareja, ya que no han tenido un modelo a seguir.

Como padres debemos saber que el divorcio no puede considerarse como una causa de problemas psicológicos en nuestros hijos pero sí puede serlo la forma en que lo afrontemos y les ayudemos a superarlo.

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