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¿QUÉ HACER CUANDO LOS NIÑOS TIENEN MANÍAS?

A veces los niños y niñas pueden mostrar conductas repetitivas que a los padres nos extrañan y nos incomodan. Hablamos del caso de niños que repentinamente comienzan a repetir ciertas conductas tales como tocar algún objeto varias veces, saltarse las baldosas blancas en la acera, lavarse las manos en varias ocasiones o incluso repetir ciertas frases o números en voz alta o de forma mental.

En un principio si observamos que nuestro hijo realiza alguna de estas cosas quizá lo primero que digamos sea “mi hijo/a tiene manías o es maniático”. En ocasiones lo dejamos pasar por alto al pensar que se le pasará y en otros momentos nos asaltan los nervios y le decimos lo absurdo que nos parece lo que hace.
Estas conductas estarán reflejando probablemente una ansiedad o nerviosismo. Esa ansiedad se manifiesta a través de compulsiones que no son más que conductas repetitivas que le hacen estar más tranquilo. Si hablamos con ellos, nos dirán que tienen un malestar, unas sensaciones o algunas preocupaciones que no se pueden quitar de la cabeza y que repitiendo esas cosas consiguen reducir su malestar. En muchas ocasiones el malestar estará relacionado con que no les pase nada malo a los padres o con que no se contaminen ni enfermen.
¿No habéis conocido a algún niño/a que se pone muy nerviosa, llora o el corazón le late a cien por hora cuando está en clase y de pronto se acuerda de su madre? Quizá esta niño/a tenga un temor o preocupación infundada de que le va a pasar algo a su madre y por ello puede sentir la necesidad de repetir ciertas conductas como borrar el folio varias veces, repetir un ejercicio o abrir y cerrar varias veces su estuche. De este modo estará neutralizando esos pensamientos.
¿Están locos estos niños o pueden llegar a estarlo cuando sean mayores? No hay motivo para pensar en ello. Lo único es seguir unas pautas que con la ayuda de un profesional permitirán acabar con esas preocupaciones que tiene en niño/a y evitar que se desencadenen lo que se conoce como trastorno obsesivo compulsivo.

Algunos consejos para los padres en estos casos serán:
* No se asuste ya que probablemente desaparecerán con la edad.
* No dramatice ni ridiculice a su hijo ya que él lo estará pasando mal.
* Observe y pregunte para descubrir pensamientos que rondan su cabeza.
* Encuentre un momento al día para hablar con él sobre lo que le preocupa.

Y sobre todo no haga los rituales por su hijo, ni le siga la corriente. A veces intentarán que sean ustedes los que comprueben o repitan cosas para terminar con su angustia.

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